Clases presenciales

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Clases presenciales

Clases presenciales

Trabajo individualizado en vuestro entorno real: la familia y el perro juntos, con acompañamiento cercano y un plan claro.

No se trata solo de cambiar la conducta del perro, sino de ayudar a la familia a entender lo que está pasando y construir nuevas formas de actuar en el día a día.

Trabajo en el entorno real

Intervención donde tiene sentido
  • Las sesiones se realizan en los espacios que forman parte de vuestro día a día: casa, portal, barrio, zonas habituales de paseo.
  • A menudo empezamos en contextos más fáciles y progresamos hacia situaciones más exigentes.
  • Entre sesiones revisamos vídeos para ajustar el plan sin perder detalles importantes.

En qué nos centramos

Perro y familia como equipo
  • Mejorar la convivencia y el bienestar tanto del perro como de la familia.
  • Fomentar calma, atención y cooperación en el día a día.
  • Dar herramientas a ambos para saber cuándo actuar, qué hacer y cuándo es mejor dejar espacio.
Estructura del proceso

Cómo se organizan las clases presenciales

Trabajamos con bonos que permiten continuidad, adaptando frecuencia y duración a las necesidades de cada caso.

1

Primera sesión de 2 horas

Una hora de clase práctica con vídeos para aprender a leer señales y una segunda hora para revisar rutinas, entorno y primeros ejercicios.

2

Bono inicial de 5 horas

Incluye la primera sesión y tres clases más. Además, cada bono presencial ofrece 2 entrenamientos de Mantrailing sin coste adicional como complemento al trabajo en educación canina.

3

Seguimiento y ajustes

Adaptamos el plan según el progreso de perro y familia, pudiendo combinar con sesiones online cuando tiene sentido.

Contenidos

Qué trabajamos en las clases presenciales

Estas clases son especialmente útiles cuando necesitamos intervenir directamente en el entorno familiar y cotidiano.

Convivencia en casa

Ritmos, descansos y recursos del hogar para un ambiente más tranquilo y previsible.

Manejo en la calle

Paseos en zonas habituales o tranquilas, preparando al perro para afrontar situaciones difíciles.

Calma y rutinas

Construir hábitos de calma y descanso, reduciendo sobrecarga y ayudando al equilibrio emocional.

Gestión de emociones

Miedos, inseguridad o reactividad trabajados con estrategias claras para perro y familia.

Acompañamiento familiar

Espacio para dudas, emociones y frustraciones; trabajamos también la parte humana del proceso.

Autonomía a largo plazo

El objetivo final es que sepáis cómo actuar sin depender del educador.

Si crees que esta modalidad presencial encaja con lo que necesitáis, puedes contactarme para comentar vuestro caso y valorar el siguiente paso.

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